La Lleialtat Santsenca: El latido de un barrio que abraza la arquitectura social
La Lleialtat Santsenca, sede en Sants-Montjuïc de Barcelona 2026, es referente de rehabilitación. Este proyecto combina historia con tecnología logrando que la antigua cooperativa se convierta en un refugio climático e intergeneracional para el barrio, donde el diseño y la precisión fortalecen la vida comunitaria.
La histórica Cooperativa Obrera La Lleialtat Santsenca, en la calle d’Olzinelles 31, fue rehabilitada por el Ayuntamiento de Barcelona y se convirtió en enero de 2018 en un fantástico equipamiento municipal de gestión comunitaria, dedicado al fomento de la cultura, la vecindad y la cooperación.
Un refugio de historia y modernidad en el corazón de Sants-Montjuïc
Una vista de los coloridos carteles que cubren la puerta de entrada principal, lo que impide casi por completo ver el interior. © Sara Oró
La ubicación del edificio es discreta, no llama la atención, si uno no está atento incluso se pasa de largo. Sin embargo, destaca el rótulo pintando en la fachada austera, COOPERATIVA OBRERA La Lleialtat Santsenca, así como la pancarta reivindicativa del balcón de la primera planta o los carteles coloridos en la puerta de acceso principal, que casi no dejan entrever el interior, donde se anuncian actividades diversas y nos avisan que entramos en un refugio climático.
Al entrar en el edificio, todo cambia y la curiosidad crece a medida que uno avanza, porque los contrastes son espectaculares y la transformación resultó ser muy rompedora, si bien uno de los objetivos del proyecto fue respetar y aprovechar todo lo que fuese aprovechable, de unas estancias catalogades de insalubres en su día. Se trata de un edificio de 2029 m2 de superficie construida, distribuidos en 3 plantas piso y una planta altillo. El proyecto fue adjudicado por licitación pública al estudio H-ARQUITECTES y se basó en tres premisas: comprender el valor histórico de la antigua cooperativa de trabajadores del barrio de Sants (1928); evaluar con precisión el estado físico del edificio para aprovechar al máximo todo lo que se pudiera recuperar; y ser sensibles a todo el proceso colaborativo que las organizaciones del barrio iniciaron en 2009 para restaurarlo.
La magia de la rehabilitación: Contrastes que respiran
Vistas espacio interior y del Atrio que ilumina durante todo el año el interior del edificio gracias a los paneles de policarbonato celular transparente que lo cubren. © Sara Oró
El edificio consta de tres cuerpos estructurales diferenciables: el cuerpo principal, con fachada a las calles Olzinelles y Altafulla, que alberga las dos salas principales (antiguo comercio en planta baja y salón de actos en el primer piso); el cuerpo central, con acceso desde la calle Altafulla; y el cuerpo interior, sin acceso a la calle, que geométricamente forma una L con los otros cuerpos. Conocido como el Atrio, este amplio espacio longitudinal comunica los tres cuerpos y conecta los dos núcleos de escaleras, además de ser la clave de la sostenibilidad del proyecto, que fue un requerimiento básico de la rehabilitación.
Por este motivo, el Atrio se configuró como un espacio intermedio bioclimatizado capaz de organizar toda la circulación a través de una serie de pasarelas y escaleras que evocan la imagen de un andamio. El edificio es térmicamente eficiente gracias a estrategias pasivas basadas en la masa térmica y el aislamiento; tres cubiertas ligeras permiten la entrada de luz natural y facilitan la ventilación. El mayor volumen de los techos permite la captación solar: en invierno el Atrio absorbe el calor del sol y el aire caliente expulsado por los espacios climatizados mediante ventilación forzada, y este calor se recupera mediante recuperadores de calor; en verano, el aire en el nivel superior del Atrio se sobrecalienta, generando una convección muy potente que expulsa el aire caliente por las ventanas de las cumbreras, accionadas por sensores automáticos. Asimismo, el Atrio ilumina durante todo el año el interior del edificio gracias a los paneles de policarbonato celular transparente que lo cubren.
Un espacio con carácter y premios internacionales
Y a medida que uno sube por las escaleras, piso a piso, admira la originalidad de esta construcción tan particular, la combinación de materiales antiguos y modernos, por ejemplo, resulta espectacular: los acabados de obra vista y tochana, piedra, yeso contrastan, tanto con el acero de la estructura principal, jácenas, vigas, escaleras y tirantes, como con la categoría de los revestimientos de madera; una convivencia harmónica entre lo antiguo y lo moderno. Y, además, cada planta es distinta. Así, en la zona diáfana de planta baja, un grupo de vecinos están cocinando y probando platos típicos, mientras que, en una de las salas de la planta segunda, otro grupo practica tai-chi.
La reforma de la Lleialtat Santsenca obtuvo el tercer Premio Mapei a la edificación sostenible 2020, Shortlisted EU Mies Van der Rohe Award 2019, Premio Europeo de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico 2019, Premio Ciutat Barcelona 2017, y fue finalista en los premios FAD 2018.
Tecnología y accesibilidad al servicio de la comunidad
Espacio accesible, cercano e intergeneracional que impulsa, dinamiza y presenta actividades y proyecto. © Sara Oró
Con todo, la nueva Lleialtat, gestionada por la Coordinadora d’Entitats per la Lleialtat Santsenca (CELS), es un espacio accesible, cercano e intergeneracional que impulsa, dinamiza y presenta actividades y proyectos, promueve la transformación social, ofrece espacios a los colectivos del barrio y fortalece la vida vecinal y comunitaria a través de la participación, fortaleciendo redes y creando complicidades.
Para que un espacio intergeneracional como la Lleialtat Santsenca funcione, la accesibilidad universal es innegociable. Es aquí donde la visión de una arquitectura centrada en las personas se encuentra con soluciones tecnológicas de vanguardia.
Aplicación de soluciones GEZE
En centros con un flujo constante de vecinos —desde niños hasta personas mayores—, la integración de soluciones GEZE resulta fundamental.
La implementación de puertas automáticas inteligentes y sistemas de gestión de ventilación natural permite que edificios históricos como este no solo conserven su carácter, sino que cumplan con los estándares actuales de seguridad y eficiencia energética. Las soluciones de GEZE facilitan que estas infraestructuras sean verdaderamente inclusivas, eliminando barreras físicas y aportando la tecnología "invisible" para la regulación del clima interior de los edificios.