MUHBA Oliva Artés: Patrimonio industrial y sede de la Capital Mundial de la Arquitectura 2026

Esta antigua fábrica metalúrgica, construida en 1920 y que se dedicaba a la producción y reparación de maquinaria, es ahora el espacio laboratorio del Museo de Historia de Barcelona en el Poblenou, así como la sede del distrito de Sant Martí en el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026.

Historia, patrimonio y transformación en el distrito de Sant Martí

Foto de archivo del antiguo edificio metalúrgico, construido en 1920. © Sara Oró

Se trata de un espacio participativo sobre la historia y el patrimonio de la ciudad contemporánea, un espacio de trabajo compartido entre historiadores, científicos sociales, arquitectos, centros de investigación tecnológica, universidades, escuelas, archivos, entidades culturales, asociaciones y ciudadanos interesados en la ciudad, como por ejemplo la Taula de l'Eix Pere IV, el Archivo Histórico del Poble Nou y la Asociación de Vecinos y Vecinas del Poblenou.

El distrito de Sant Martí, formado por diez barrios, concentra el pasado industrial y el futuro tecnológico de la ciudad. Antiguas fábricas, barrios obreros y polígonos industriales se abrieron al mar para convertirse en el distrito litoral de la ciudad gracias a los Juegos Olímpicos de 1992. El edificio Oliva Artés se encuentra junto al Parc del Centre del Poblenou, y formó parte del proyecto 22@: antiguos edificios industriales conviven con una arquitectura contemporánea de vanguardia. Justamente, la nave iba a ser derribada en 2008 en el contexto de la construcción del Parc Central del Poblenou, firmado por el reconocido arquitecto Jean Nouvel. A última hora, una asociación vecinal convenció al Ayuntamiento de la necesidad de conservar el edificio, en estado de ruina estructural, y así, pocos días antes de la entrada de las excavadoras consiguieron salvarlo. La reforma y reconversión fue adjudicada al estudio BAAS Arquitectura, liderado principalmente por el arquitecto Jordi Badia Rodríguez, con la premisa de preservar el carácter particular de la nave y la riqueza del espacio interior. En un contexto económico de austeridad, debido a la crisis del sector, se optó por la sencillez y por incorporar el mínimo de elementos al conjunto.

Conexión espacial: Geometría, materiales y el juego de luces en la nave basilical

La construcción tiene estructura basilical, con una nave central elevada y dos naves laterales de menor altura. Se añadió un porche en la entrada principal, elaborado con planchas de acero galvanizado, de acabado entre dorado y plateado, según la incidencia de la luz solar, con puertas correderas acristaladas, el cual da acceso a un grandioso e impresionante espacio diáfano, de estética austera, propia de las fábricas de la época. Se sustituyó la cubierta y se pavimentó el suelo con hormigón. La rehabilitación conservó las texturas originales: paredes interiores de tocho de obra vista, estructura de cerchas metálicas en las tres naves, pilares metálicos, la admirada volta catalana y el carácter industrial del edificio en general; se aprecian incluso restos de las piezas metálicas del taller, ancladas en paredes y pilares.

Entrando a mano derecha se erige una espectacular y majestuosa escalera de caracol de acero galvanizado, dorada y en forma de hélice, que da acceso al altillo de la nave lateral derecha, donde actualmente se puede visitar la exposición temporal CCP15Y, 15 años de arquitectura comparada. Las dos naves laterales están comunicadas por dos fantásticas pasarelas: la anterior, metálica y de acabado gunitado, recuerda las antiguas estructuras ferroviarias; en cambio, la elegante pasarela del fondo, moderna, a juego en cuanto a acabado y tonalidad con el acceso principal y la escalera de caracol, proporciona un contraste y un brillo singular. La vista hacia el espacio diáfano de la nave central desde ambas pasarelas y desde la balconera del altillo es una maravilla. La luz natural penetra a lo largo de la parte superior de las dos naves laterales, ventanales con toldos de rafia por la cara interior: velos textiles, translúcidos y ligeros.

Todo ello constituye una pieza a medio camino entre un edificio y un pabellón, aún sin climatizar y en renovación constante. El MUHA Oliva Artés es un espacio para conocer, pensar y reinventar con perspectiva histórica los códigos tecnológicos, económicos, sociales, políticos y culturales de la Barcelona moderna, un aula para leer la ciudad. 

De hecho y con este espíritu, actualmente en el espacio Oliva Artés se puede visitar la exposición permanente Interrogar Barcelona. Desde la Industrialización hasta el siglo XXI, una preciosa exposición que examina la trayectoria de Barcelona desde el siglo XVIII hasta nuestros días y que la enfoca desde ángulos diferentes como el trabajo, la demografía, la inmigración, los conflictos sociales, el territorio o el desarrollo industrial. Ciertamente, una visita altamente recomendable que no os va a dejar indiferentes.

Sede de Sant Martí Capital Mundial de la Arquitectura 2026

Museu d’Història de Barcelona Oliva Artés

Dirección: calle Espronceda, 142-146

Horarios: de octubre a mayo, miércoles de 10 a 14 h y de 15 a 18 h. Domingos y festivos, de 11 a 15 h y de 16 a 18 h. Junio, julio, agosto y septiembre, sábados y domingos de 11 a 15 h y de 16 a 20 h

Proyección de futuro: Integrando la innovación de GEZE en un espacio en constante renovación

Al tratarse de una pieza arquitectónica singular que opera a medio camino entre un edificio y un pabellón, y que actualmente se encuentra aún sin climatizar, la incorporación de soluciones de GEZE se presenta como la oportunidad idónea para resolver los retos de confort térmico y usabilidad que exige un laboratorio urbano en 2026. A pesar de que el edificio no cuenta con estas tecnologías hoy en día, la ingeniería de GEZE podría potenciar enormemente su funcionalidad mediante las siguientes aplicaciones específicas: